Maixabel: reseña de la peli

España, como Italia, ha tenido una historia reciente muy trágica. Mientras en Italia sufríamos el terrorismo negro y rojo en los años setenta y ochenta, en España la ETA de los nacionalistas socialistas vascos asustó el país con una lucha armada que entre 1975 (muerte del dictador Franco) y 2011 (anuncio oficial del fin de la actividad de guerrilla) mató a unos 800 personas entre civiles y empleados estatales.

Icíar Bollaín en su última película, Maixabel (2021), ha decidido abordar este incómodo tema. La película se abre con el asesinato del político del PSOE Juan María Jáuregui en 2000. En 2004, dos de sus asesinos, Luis Carrasco e Ibon Etxezarreta (Urko Olazabal y Luis Tosar), son detenidos y siete años después uno de ellos pide poder reunirse con las víctimas de ETA para pedir perdón. Y se enfrenta a la esposa de Jáuregui, Maixabel (Blanca Portillo), que entre tanto se ha convertido en directora de una importante asociación de víctimas del terrorismo.

La película, escrita por la propia Bollaín junto con Isa Campo, nos muestra así la vida de estas personas y sus familias y amigos. El panorama es nada menos que devastador: las vidas de todos los involucrados en estas historias de violencia están dañadas de una forma u otra.

Los terroristas que se pudren en prisión han vivido una vida de mentiras y no han sido más que peones en manos de otros que ni siquiera sabían quiénes eran. Y en esto, hay que decirlo, la película no profundiza en lo que sería un tema importante de entender, pero que permanece en un segundo plano, misterioso, como si el terrorismo vasco fuera una fuerza aún incomprensible y por tanto inexplicable. Lástima.

Volviendo a las vidas dañadas, lo mismo se puede decir de las vidas de los familiares de las víctimas que han sido afectadas por inmensas tragedias y no han podido vivir en paz ni antes ni después: primero por las constantes amenazas, y luego por las consecuencias de esos actos de violencia. Y también toda la sociedad civil vasca y los simples conciudadanos de los protagonistas aparecen heridos, alterados por lo que para muchos es una auténtica guerra civil que se prolonga desde hace décadas. Incluso el hecho de que una película así salga ahora, diez años después del final de la actividad armada, dice mucho sobre cómo se percibe esta historia reciente en España.

En cualquier caso, en la película, son ciertamente dignos de mención los dos diálogos de Maixabel con los dos terroristas que quieren pedirle perdón: tanto Portillo como Tosar y Olazábal hacen un trabajo tremendo, también ayudados por un guión donde cada diálogo sale tan finamente cincelado, realista y, por tanto, contundente sin ser melodramático. En esto Maixabel funciona muy bien. En mi opinión, funciona menos para que la gente entienda como funcionó el terrorismo vasco, que lo desencadenó y que lo impulsó durante tantos años.

Pero quizás ese no fuera el objetivo de Bollaín, al fin y al cabo el título de la película es Maixabel. Lo que le interesaba a la directora española era la historia personal, no la explicación de décadas de violencia. Ciao!

PD: hay un documental de 2019 sobre la conversación entre Maixabel e Ibon, se llama Zubiak (significa Puentes en euskera) y fue rodado por Jon Sistiaga y Alfonso Cortés-Cavanillas.

PPD: y ahora he empezado a ver Patria, una miniserie de 2020 sobre el mismo tema basada en la novela del mismo nombre de Fernando Aramburu.


Enlaces externos:


3 risposte a "Maixabel: reseña de la peli"

Rispondi

Inserisci i tuoi dati qui sotto o clicca su un'icona per effettuare l'accesso:

Logo di WordPress.com

Stai commentando usando il tuo account WordPress.com. Chiudi sessione /  Modifica )

Google photo

Stai commentando usando il tuo account Google. Chiudi sessione /  Modifica )

Foto Twitter

Stai commentando usando il tuo account Twitter. Chiudi sessione /  Modifica )

Foto di Facebook

Stai commentando usando il tuo account Facebook. Chiudi sessione /  Modifica )

Connessione a %s...